Ya sabemos que la vitamina C es uno de los nutrientes más importantes que debemos incluir en nuestra dieta pero a veces no somos conscientes de lo importante que es incorporar esta vitamina a nuestra rutina de cuidado facial.


La vitamina C o ácido ascórbico neutraliza los radicales libres que causan estrés oxidativo en la piel y provocan su envejecimiento prematuro. Mediante su efecto antioxidante, la vitamina C ayuda a proteger la piel de los radicales libres que dañan las células, responsables de la síntesis de componentes de la piel, como el colágeno, por tanto es esencial para fomentar la producción de colágeno en las células cutáneas.


El estrés oxidativo se manifiesta mediante una piel con aspecto apagado y cansado, la vitamina C le aporta el estímulo que necesita para mantenerse joven y fresca.


El colágeno es una de las sustancias naturales que rellenan la piel, aportando a la piel un aspecto firme y uniforme. A medida que cumplimos años la producción de colágeno se reduce y esta disminución contribuye de manera significante a la formación de líneas de expresión y arrugas, así como a la pérdida de volumen y flacidez facial.

Dado que el cuerpo no puede producir la vitamina C por sí solo ni tampoco la almacena es importante incluir muchos alimentos que contengan esta vitamina en nuestra dieta pero además cada vez con más frecuencia se usa vitamina C en productos tópicos (aplicados externamente) por lo que un gran número de dermatólogos recomiendan incorporarla en la rutina de belleza diaria. Se recomienda aplicarlos por la mañana, por su acción antioxidante, y sólo una vez al día, para evitar ensuciar el poro.

Beneficios de usar un sérum con vitamina C:


• Potencia la producción de colágeno.
• La vitamina C disminuye los signos visibles del envejecimiento y las líneas de expresión y arrugas.
• Proporciona una segunda línea de defensa frente a los rayos UVA y otros agentes perjudiciales.
• Hidrata y reafirma la piel para conseguir un mayor resplandor y una mejor textura.


Sin embargo, no todos los productos de cuidado facial con vitamina C son idénticos, y se deben tener en cuenta ciertos aspectos:

• “Frescor”: la vitamina C pura se degrada cuando se expone al oxígeno, por lo que es más eficaz en un producto en el que el mecanismo de administración permita su conservación adecuada o que vengan liposomados.

• Concentración: las investigaciones han mostrado que, para aportar efectos visibles en la piel, un producto necesita contener al menos un 8 % de vitamina C. Las formulaciones por encima del 15% no mejoran la eficacia y pueden causar algún tipo de irritación.

• La fórmula de la vitamina C: algunas de sus formulaciones, como el ácido L-ascórbico, son más activas que otras y se ha investigado y probado su utilidad como principio activo para el cuidado de la piel.

¿Algunos de nuestros favoritos? CE Ferulic de Skinceuticals, el serum Powerful-Strength Line-Reducing Concentrate de Kiehls, , los proteoglicanos de Martiderm y Endocare y C VIT Liposomal Serum de Sesderma.

¿Y tú?¿has incorporado ya la vitamina C a tu cuidado facial?