Fotoenvejecimiento: la huella del verano que no se ve en el espejo, según la CEO de SKINVITY
by LauraCompartir
Volvemos de vacaciones con la piel bronceada y, aparentemente, descansada. Pero hay otra huella del verano que no se ve frente al espejo: durante los meses de mayor exposición solar, la radiación ultravioleta va provocando cambios en las estructuras profundas de la piel que pueden permanecer invisibles durante años.
Blanca Miñano, fundadora y CEO de SKINVITY, ha hablado sobre este proceso, conocido como fotoenvejecimiento, en una entrevista publicada en El Economista. Su planteamiento para la rutina de septiembre no se limita a corregir lo que ya se ve: propone ayudar a la piel a recuperar sus propios mecanismos de reparación.
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Qué es exactamente el fotoenvejecimiento
El fotoenvejecimiento es un proceso distinto al envejecimiento cronológico: lo provoca específicamente la exposición acumulada a la radiación ultravioleta, y sus consecuencias no se limitan a las manchas. También afectan al colágeno, la elastina, la firmeza y la textura de la piel.
No toda la radiación solar actúa igual sobre la piel.
| Radiación | Dónde actúa | Qué provoca |
|---|---|---|
| UVB | Sobre todo en la epidermis | Es la gran responsable de las quemaduras solares |
| UVA | Penetra hasta la dermis | Alcanza el colágeno y la elastina, genera estrés oxidativo y activa enzimas (metaloproteinasas de matriz, o MMP) que, en exceso, pueden fragmentar el colágeno sano (Pittayapruek et al., 2016) |
Al mismo tiempo, las fibras elásticas dañadas pueden acumularse de forma desorganizada, un fenómeno conocido como elastosis solar. El resultado se construye poco a poco: pérdida de firmeza, arrugas más profundas, alteraciones de la textura y pigmentación irregular.
El error más frecuente: pensar que no quemarse es no tener daño
«Uno de los grandes errores es pensar que, si no nos hemos quemado, el verano no ha dejado huella. El fotoenvejecimiento es acumulativo y muchas veces silencioso. Por eso cuidar la piel no debería empezar cuando aparece una arruga o una mancha, sino mucho antes.» — Blanca Miñano
La exposición moderada pero repetida, la que no llega a quemar, también acumula alteraciones con el paso del tiempo. Por eso septiembre es un buen momento para dejar de pensar únicamente en corregir lo visible y empezar a hablar también de reparar la piel desde dentro.
Qué es la fotobiomodulación
Aquí entra en juego una tecnología cada vez más presente en las rutinas de cuidado en casa: la fotobiomodulación. Su funcionamiento parte de un principio sencillo: utilizar determinadas longitudes de onda de luz, principalmente dentro del espectro rojo e infrarrojo, para generar respuestas biológicas en las células sin producir calor significativo ni dañar la superficie cutánea.
Estas longitudes de onda son absorbidas por las mitocondrias y favorecen la producción de ATP, la principal fuente de energía celular (Avci et al., 2013). Ese estímulo está relacionado con la actividad de los fibroblastos, responsables de sintetizar colágeno y otros componentes de la matriz extracelular, y con la modulación de la inflamación (Hamblin, 2017).
«La tecnología no puede hacer que nuestra piel olvide todo el sol que ha recibido, pero sí podemos utilizarla para favorecer los procesos celulares implicados en su mantenimiento y reparación. Esa es la filosofía de la fotobiomodulación: no agredir para corregir, sino estimular para que la propia piel funcione mejor.» — Blanca Miñano
La fotobiomodulación no busca "borrar" el daño solar ni sustituir al protector solar. Acompaña los mecanismos naturales de reparación y mantenimiento de la piel.
5 recomendaciones para recuperar la piel después del verano
La vuelta de vacaciones es también el momento de recuperar una rutina constante y realista.
No guardar el protector solar con el bañador. La fotoprotección debe mantenerse durante todo el año, sobre todo en las zonas que más radiación acumulan y con más frecuencia se olvidan: rostro, cuello, escote y dorso de las manos.
Observar la piel, sin obsesionarse con corregirla. Septiembre es un buen momento para prestar atención a manchas nuevas o cambios aparecidos durante el verano. Ante cualquier lesión o alteración que genere dudas, la recomendación es siempre consultar con un dermatólogo.
Recuperar hidratación y barrera cutánea. Después de semanas de sol, calor, cloro, sal y aire acondicionado, conviene simplificar la rutina y priorizar hidratación y barrera antes de incorporar demasiados activos de golpe.
Introducir la fotobiomodulación con constancia. La luz LED roja e infrarroja funciona como un estímulo progresivo. No se trata de realizar una sesión intensiva después de las vacaciones, sino de incorporarla de manera regular a la rutina.
Pensar más allá del rostro. Cuello, escote, manos, brazos o piernas también han estado expuestos durante todo el verano. El cuidado frente al fotoenvejecimiento no debería terminar en la mandíbula.
Cómo incorporar la fotobiomodulación a la rutina: rostro y cuerpo
Introducir la luz LED con constancia significa sesiones breves y frecuentes en lugar de sesiones puntuales y largas. SKINVITY aplica este mismo principio en sus dos dispositivos de fototerapia LED.
Silicone LED Mask, para el rostro, el cuello y el escote
Combina cinco longitudes de onda (630, 830, 930 y 1072 nm, además de 470 nm de luz azul) en un dispositivo de silicona flexible con más de 650 diodos que mantienen el contacto directo con la piel. Bastan sesiones de 10 minutos al día. En un test de eficacia realizado en más de 20 mujeres de más de 40 años, tras 8 semanas de uso continuado se observaron estos resultados:
- +30% más de firmeza en el rostro
- +19% más de elasticidad de la piel
- +12% de aumento del grosor de la dermis
- -18,6% de coloración en manchas
Infrared LED Mat, la misma lógica aplicada al cuello, el escote, las manos y el resto del cuerpo
Lleva el mismo principio a una superficie corporal mucho mayor, con más de 3.700 diodos que combinan luz roja, infrarroja cercana e infrarroja profunda en sesiones diarias de hasta 40 minutos. La firmeza y la densidad de la piel requieren continuidad y se valoran a partir de los 28 días de uso.
Ambos dispositivos se complementan con la rutina cosmética habitual, la fotoprotección diaria y con tratamientos cosméticos y médico-estéticos: no los sustituyen, actúan sobre un mecanismo celular diferente.
Cuándo conviene consultar a tu dermatóloga
Ante cualquier lesión o alteración de la piel que genere dudas, sobre todo una mancha nueva o que cambia de forma, color o tamaño tras el verano, la recomendación es siempre consultar con un dermatólogo.
Este contenido tiene fines divulgativos y no sustituye una valoración médica.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el fotoenvejecimiento? Es el envejecimiento de la piel provocado específicamente por la exposición acumulada a la radiación ultravioleta, distinto del envejecimiento cronológico. Afecta al colágeno, la elastina, la firmeza y la textura, además de a la pigmentación.
¿Si no me he quemado este verano, mi piel está a salvo? No necesariamente. La exposición moderada pero repetida también acumula alteraciones con el paso del tiempo. El fotoenvejecimiento es acumulativo y muchas veces silencioso.
¿Por qué no sirve hacer una sesión intensiva de luz LED para compensar el verano? Porque la fotobiomodulación depende de estímulos repetidos, no de la duración de un único estímulo. El fibroblasto necesita señales constantes en el tiempo para sostener la producción de colágeno.
¿Qué diferencia hay entre la radiación UVA y la UVB? La UVB actúa sobre todo en la epidermis y es la principal responsable de las quemaduras. La UVA penetra hasta la dermis, donde alcanza el colágeno y la elastina y puede fragmentarlos si se produce en exceso.
¿La fotobiomodulación sustituye a la protección solar? No. Acompaña los mecanismos naturales de reparación de la piel, pero no sustituye la fotoprotección diaria, que debe mantenerse durante todo el año.
En resumen
El daño del verano no siempre se ve en el espejo. Gran parte del fotoenvejecimiento ocurre en las estructuras profundas de la piel, de forma acumulativa y silenciosa, tanto si ha habido quemadura como si no. Frente a eso, la propuesta para septiembre no es corregir de golpe, sino recuperar unos gestos simples y sostenidos en el tiempo: fotoprotección constante, hidratación de la barrera cutánea y fotobiomodulación con regularidad, más allá del rostro.
El equipo de SKINVITY
Referencias científicas
Las siguientes referencias corresponden a la evidencia científica general sobre fotoenvejecimiento y fotobiomodulación citada en este artículo, no a un test de eficacia específico de un dispositivo SKINVITY salvo donde se indica expresamente.
- Pittayapruek P, Meephansan J, Prapapan O, Komine M, Ohtsuki M. Role of matrix metalloproteinases in photoaging and photocarcinogenesis. Int J Mol Sci. 2016;17(6):868.
- Avci P, Gupta A, Sadasivam M, et al. Low-level laser (light) therapy (LLLT) in skin: stimulating, healing, restoring. Semin Cutan Med Surg. 2013;32(1):41-52.
- Hamblin MR. Mechanisms and applications of the anti-inflammatory effects of photobiomodulation. AIMS Biophys. 2017;4(3):337-361.
Fuente de la entrevista: Rodrigálvarez B. "Blanca Miñano, fundadora y CEO de SKINVITY: 'La luz LED roja e infrarroja funciona como un estímulo progresivo. No se trata de realizar una sesión intensiva después de las vacaciones, sino de incorporarla de manera regular a la rutina'". El Economista, 14/09/2026.