Algunas de vosotras nos habéis pedido que compartamos estas comparativas de producto que hemos ido realizando y que nos han ayudado a ir haciéndonos con nuestra selección de dispositivos infalibles.  

Como sabéis, nunca incorporamos a nuestro catálogo nada que no hayamos probado antes, nada que no nos encante y nada que no recomendaríamos a nuestras madres o hermanas, porque compartir es vivir, pero hay que compartir aquello que realmente vale la pena que sea compartido.

¿Por cuál empezamos?

Por unanimidad, vamos a empezar con uno de nuestros dispositivos estrella, Glo 910+. Os vamos a contar cómo llegamos hasta él.

 Un masajeador lipolítico de uso en casa no es algo nunca visto antes, hay dispositivos en el mercado desde hace años y el objetivo que persiguen consiste principalmente en movilizar el tejido adiposo afectado por la celulitis y toxinas para que sean eliminados más rápidamente por nuestro organismo a través del sistema linfático. Como consecuencia mejora la textura de la piel, la celulitis, perdemos volumen, mejora el contorno y la circulación, entre otros.

Durante el masaje se ejercen diferentes tipos de presión y movimientos sobre los tejidos, influyendo directamente sobre los nódulos de grasa, las venas y los vasos linfáticos. Es preciso, por tanto, que este masaje ejerza una cierta presión y determinados movimientos que nos permitan conseguir nuestros objetivos.

Cuando empezamos la búsqueda de nuestro dispositivo de masaje lipolítico, comenzamos con un análisis profundo de qué dispositivos había disponibles en el mercado e identificamos en torno a 8 dispositivos con esta función. De ellos, descartamos 5 en base al análisis de las características técnicas y los comentarios de las clientas. Todavía nos quedaban 3, de ellos probamos el masajeador de Beurer CM50, el masajeador anticelulítico de Rowenta (el más conocido de los 3), y Glo 910+ (el menos conocido pero que más curiosidad nos generaba por lo que habíamos leído en sus estudios).

¿En qué nos fijamos para seleccionar el mejor masajeador lipolítico?

  • Potencia: lo más importante para nosotras era la potencia del dispositivo. Velocidad y potencia no son los mismo, puede dar muchas vueltas pero si no tiene potencia, el masaje será superficial, y se parará al apretarlo. Lo importante es que esta potencia sea suficiente y para eso hace falta que el dispositivo tenga un buen motor. Realmente nada más encenderlos percibimos las diferencias.
  • Autonomía del dispositivo: todas preferimos dispositivos inalámbricos pero lo cierto es que tras este tiempo analizando dispositivos, a veces es necesario que trabajen conectados a la corriente para que tengan la potencia requerida. Lo importante aquí es valorar la opción más cómoda sin perder eficacia.
  • Estudios que lo avalen: es decir, si hay estudios y pruebas que nos den seguridad de que es un dispositivo validado por expertos.
  • Materiales y estética en general: sobre todo lo primero que al final impactará en la durabilidad del dispositivo.
  • Análisis de accesorios: comprobar si sus accesorios mejoran el valor que nos aporta el dispositivo.
  • Precio: para nosotras no es una de las cuestiones principales siempre y cuando se mantenga en un rango que consideremos adecuado. Tenemos claro que la buena tecnología tiene un coste y que un dispositivo de uso en casa siempre será más conveniente que hacer los tratamientos en una clínica estética, por tanto, en este aspecto somos flexibles.

Resultados de la comparativa:

  • Potencia: como hemos comentado, nada más encenderlos notamos las diferencias, Glo 910+ era sin duda el dispositivo más potente. Hicimos varias pruebas pero rápidamente lo tuvimos claro, Glo 910+ era con mucha diferencia el más potente de los tres masajeadores lipolíticos de uso en casa analizados. Los dispositivos de Rowenta y Beurer se detienen al hacer presión contra el cuerpo. Es complicado que de esa forma deshagan los nódulos de grasa, de hecho, son incluso menos potentes que un masaje manual, es decir, los masajeadores anticelulíticos de Rowenta y Beurer difícilmente nos van a permitir conseguir nuestros objetivos en términos de reducción de la grasa acumulada, mejora de la celulitis, eliminación de líquidos, etc.

  • Autonomía del dispositivo sin sacrificar eficacia: el masajeador anticelulítico de Rowenta es inalámbrico y de hecho se puede mojar. Al probarlo en mojado comprobamos que en mojado resbala y el masaje es incluso más suave. Hay que cargarlo cada uso y dura unos 20 minutos de masaje en funcionamiento, aunque al cabo de 5-10 minutos se percibe como la potencia comienza a ser menor. Beurer trabaja conectado a la corriente y la verdad es que nos sorprendió la potencia porque hubiéramos esperado más potencia al trabajar conectado. Glo sin embargo solo funciona conectado a la corriente, normal para un dispositivo que trabaja a 800 rpm. El cable es largo y esto da cierta autonomía.

  • Estudios que lo avalen: solo pudimos encontrar estudios de Glo 910+. Claramente se ha puesto mucho empeño en crear un dispositivo que se diferenciase de los dispositivos ya existentes por su eficacia demostrada.  

  • Materiales y estética en general: los materiales de los tres masajeadores lipolíticos, Rowenta, Beurer y Glo 910+ son bastante buenos. Los dos primeros son dispositivos más ligeros, Glo 910+ es más pesado debido al peso de un motor de esa potencia.

  • Análisis de accesorios: Glo 910+ incluye 4 cabezales, el cabezal dentado, que es el principal y que también lo incluyen los masajeadores corporales de Rowenta y Beurer pero además incluye un cabezal drenante, un cabezal exfoliante y otro de masaje. Este último muy útil puesto que permite realizar masajes lumbares, cervicales, piernas hinchadas, etc. Nos parece que estos cabezales le convierten en un dispositivo mucho más completo puesto que nos permite un mayor número de tratamientos en un solo dispositivo. Adicionalmente Glo 910+ incluye terapia con luz LED roja en infrarrojos, realmente eficaz en mejorar la textura de la piel y fomentar la producción de colágeno y elastina.

  • Precio: Beurer es el más económico, seguido por Rowenta, y posteriormente Glo. En cualquier caso, como comentábamos antes, nos sigue pareciendo razonable adquirir Glo por 329€ puesto que un bono de masajes en cualquier clínica ya superaría este importe.

Conclusiones:

Sin lugar a dudas, Glo 910+ es el mejor de los dispositivos analizados y hasta la fecha sigue siendo el dispositivo más potente que hemos probado, sus materiales son de calidad, no es autónomo porque es incompatible con su nivel de potencia pero el cable es suficientemente largo y sus cuatro cabezales de masaje le hacen un dispositivo muy completo.

Glo 910+ es un dispositivo realmente eficaz en el tratamiento de la grasa acumulada, celulitis, retención de líquidos, mejora de la circulación y masaje, entre otros. Sus estudios avalan su eficacia y claramente han trabajado el dispositivo a fondo para asegurarse de que la potencia, que es la clave en este caso, sea suficiente como para dar resultados en los 3-5 primeros usos.