La relación de las mujeres con el paso del tiempo ha cambiado. Cada vez más mujeres estamos orgullosas de la edad que tenemos y de cómo nos encontramos por dentro y por fuera. Siempre hay espacio de mejora y rutinas que podemos mejorar, pero en general, aceptamos que hay cambios que se tienen que producir y el objetivo no es evitarlos, sino que se produzcan de la mejor forma posible.


Esto es así no solo por una cuestión estética, sino por una cuestión de bienestar, porque, como decimos siempre, vernos bien por fuera y dedicar tiempo a nuestro autocuidado está demostrado que contribuye de forma significativa a sentirnos mejor.


Well-aging es un concepto que se escucha cada vez con más frecuencia y que está desbancando al tradicional concepto antienvejecimiento. Mientras que este último está enfocado en luchar contra el paso del tiempo, well-aging consiste en envejecer bien, con salud, con naturalidad, de la mejor forma posible. Se trata de convertirnos en nuestra mejor versión en cada momento sin hacer cambios radicales.


Como decimos siempre en SKINVITY, a los 30 trabajamos el cuerpo y el rostro que tendremos a los 40, a los 40, los que tendremos a los 50 y así sucesivamente. Por eso es importante aceptar estos cambios y prepararnos, de forma proactiva, para que se produzcan de la forma más satisfactoria posible, previniendo arrugas, manchas, flacidez, marcas de acné, etc. Prueba de ello es que cada vez menos mujeres esperan a que los signos de la edad se manifiesten de forma evidente para iniciar determinados tratamientos, los cuidados se inician antes lo que a su vez facilita los resultados y evita tener que recurrir posteriormente a tratamientos más invasivos.


Esta forma de entender y aceptar el paso del tiempo nos permite vernos bien en cada etapa sin perder nuestra esencia, sin perder aquello que nos caracteriza. En SKINVITY consideramos que este cambio de enfoque, aunque de primeras pueda parecer irrelevante, es importante, es uno de esos pequeños cambios de mentalidad que nos hacen mucho bien, así que, chicas, bienvenidas al well-aging.